Llega el invierno. ¿Cómo proteger tu piel para el frío?

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Llega el invierno. ¿Cómo proteger tu piel para el frío?

Estamos en pleno invierno y es que aparte de la temida cuesta de enero este mes destaca por la bajada general de temperaturas y el frío en general que asola toda la península. La llegada del invierno tiene consecuencias negativas (sequedad, envejecimiento y falta de hidratación, entre otras) en nuestra piel, por ello, si queremos seguir teniendo una piel fuerte y saludable te recomendamos que sigas leyendo este artículo titulado cómo proteger tu piel para el frío.

Cuida la piel todo el año, no sólo en invierno

En anteriores artículos, y en especial, con la llegada de cada estación en nuestro blog de belleza os hemos hablado de los cuidados de la piel según la época del año. Lo mismo sucede con el invierno, y es que debemos prestar especial atención al cuidado de nuestra piel y nuestro rostro no solo con la llegada del frío y las bajas temperaturas sino todo el año tanto en verano como en primavera.

Debemos pensar la importancia que tiene la piel en nuestra salud. Al ser el órgano más grande de nuestro cuerpo tiene una gran incidencia no sólo en nuestro estado de ánimo, sino también nos protege frente a la agresión de agentes externos como la contaminación, el frío, la lluvia o el calor.

La piel no sólo es uno de los órganos más importantes de nuestro cuerpo, sino también uno de los más versátiles, pero a la vez más frágiles y delicados. Ocurre como el cuidado del coche y es que es necesario un mantenimiento preventivo si no queremos que nuestra piel envejezca y se estropee.

De hecho, una de las claves es conservar el nivel de agua interno de nuestra piel. Dicho de otra manera, debemos de hidratarla todo el año. La diferencia es entender cómo hacerlo en cada época. Y es que los hábitos y las necesidades de la piel varían según cada estación. Y lo mismo sucede con la forma de cuidar nuestra piel y es que nos debemos adaptar a cada estación.

Cuidado de la piel en invierno, ¿cómo proteger tu piel para el frío y las bajas temperaturas?

Hidratar la piel debe ser una constante a lo largo del año, y lo mismo en invierno. Aunque parezca mentira, la pérdida de agua es mayor en invierno que en verano. La hidratación es vital para evitar que las reservas de agua internas se reduzcan. Mantener un nivel elevado de agua permite que la piel sea capaz de trabajar de forma normal y cumpla con sus funciones básicas, como por ejemplo, la erradicación de partículas tóxicas de nuestro cuerpo mediante la sudoración.

Los niveles de agua se reducen con mayor intensidad con la llegada del frío. Y es que las bajas temperaturas provoca la vasoconstrucción de los capilares presentes en las capas de la piel, es decir, los vasos sanguíneos se estrechan y disminuyen su tamaño lo que reduce el flujo de sangre y oxígeno.

Esta falta de sangre y oxígeno es la causa de un mayor envejecimiento en la piel. Y es que si a ello se suma el efecto negativo que tiene el sol en estas fechas, no cabe duda de que debemos tomar medidas y proteger nuestra piel.

Por todo lo anterior es clave nutrir nuestra piel a diario con un producto especializado. Lo recomendable es seguir la rutina de hidratar nuestro rostro por la mañana al levantarnos y por la noche antes de acostarnos. De esta forma, evitaremos la pérdida de agua y mantendremos un nivel estable de hidratación en nuestro cuerpo y rostro.

No expongas la piel de tu rostro al sol

Esta norma es básica, da igual si vas a la nieve y te gusta practicar deportes de invierno como el snow-board o esquiar. La protección de nuestro rostro es vital en invierno. Una buena forma de conseguirlo es lavarse el cutis con agua templada y una crema protectora similar a la que usamos en verano. De esa forma, evitaremos la falta de hidratación.

Para calcular la cantidad de protección que debes usar, eleva la protección que usas en verano y súbela un nivel más. Si en verano usas 15, usa 20 o incluso 25. Y así sucesivamente.

Existen cremas hidratantes con principios activos como el aloe vera que tienen un efecto regenerativo en caso de que tu piel esté expuesta mucho tiempo al sol. Si tienes la piel extremadamente seca opta por productos que tengan argán y sean altos en contenido de vitamina E ya que actúan directamente contra la sequedad al regenerar y oxigenar la piel de forma natural.

En caso de que tu piel sea propensa a las arrugas las cremas hidratantes que contenga aceite de rosa mosqueta son ideales ya que son indicadas para pieles normales y secas.

Protección por fuera y por dentro

No sólo debemos proteger nuestra piel en casa, sino también en el caso de que salgamos a la calle. La mejor forma es usar un abrigo en forma de abrigo como una bufanda o un pañuelo para cubrir el cuello. Lo mismo debemos hacer en la cabeza con un abrigo, y es que la cabeza es el sitio donde perdemos más calor corporal.

De esta forma, controlamos el calor corporal y evitamos el exceso de sudoración. Sin embargo, es importante cubrir, pero sin pasarse demasiado.

El exceso de calor también es malo y es que gracias al sudor la piel es capaz de regular la temperatura interna de nuestro cuerpo. Tapar nuestro rostro es la mejor defensa contra los dañinos rayos de sol. Asimismo, es importante controlar la elasticidad de nuestra piel con los cambios bruscos de temperatura.

En invierno es común activar la calefacción y entrar y salir de sitios como las oficinas y grandes almacenes que suelen tener la climatización encendida y a un nivel poco recomendable. Para evitar el exceso de deshidratación y la aparición de rojeces en las mejillas evita el exceso de ropa de abrigo y utiliza en la medida de lo posible ropa térmica, pero transpirable.

¡Recuerda, todos tus esfuerzos deben ir destinados a frenar los efectos negativos de la deshidratación!

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