La manteca de karité; el gran secreto de la cosmética

La manteca de karité; el gran secreto de la cosmética

La manteca de karité; el gran secreto de la cosmética

Es muy posible que hayas leído o escuchado las propiedades de tal o cual determinado producto, pero lo interesante no es el producto en sí, sino su composición y elementos. Precisamente, uno de los más buscados, aunque no muy conocido es la manteca de karité. La historia de este producto no es tan conocida en la sociedad occidental, sin embargo, en Oriente y África es un ingrediente muy común y usado gracias a sus excelentes propiedades curativas y alto poder hidratante.

En el artículo de hoy vamos a hablar de uno de esos súper elementos (aceite de oliva, rosa mosqueta, argán, baba de caracol y aloe vera, entre otros) con unas excelentes propiedades gracias a sus características. De hecho, la manteca de karité se conoce como un potente regenerador celular natural que evita muchas enfermedades.

¿Qué es la manteca de karité?

La historia de este compuesto natural no es tan nueva como nos pudiera parecer. La razón es que proviene de África donde se lleva siglos usando por su gran poder hidratante y sus propiedades curativas al aportar gran número de beneficios gracias a su alta composición de ácidos grasos. Preciosamente, es la gran cantidad de ácidos grasos la razón de que este ingrediente natural sea tan buscado como la mantequilla o la manteca de cacao.

Prueba de la fama de este producto es que los antiguos egipcios como Cleopatra usaban este ingrediente. Además, sus beneficios están recopilados en diferentes documentos africanos y era común encontrar en los restos de las tumbas de algunos reyes restos de manteca de karité en vasijas.

Por si fuera poco, en algunas tumbas de nobles, en especial, los egipcios utilizaban la corteza de este árbol. Sin duda, una prueba irrefutable de que el árbol de karité de donde se extrae la manteca fue un pilar no sólo de la medicina africana, sino de parte de su historia y desarrollo.

El origen de la manteca de karité proviene del fruto del árbol con el mismo nombre, aunque su nombre científico es el butyrospermum parkii, un árbol de la sabana que crece en el centro y el oeste de África, además de en países como Costa de Marfil, Senegal, Malí, Nigeria y Sudán, entre otros.

El nombre de karité significa árbol de mantequilla. Es un árbol que produce nueces, una especie de drupas carnosas que contienen en su interior unas almendras de cáscara muy fina, blancas y muy grasientas. La clave de este árbol que puede vivir hasta 300 años son sus frutos. La manipulación y cocción mediante prensado de estas almendras las convierte en una masa amarillenta llamada manteca de karité.

Lo malo es que su producción está muy limitada ya que sólo alcanza unos 20 kilos anuales de masa. Lo bueno es que es un producto 100 % natural y puro ya que no incorpora ninguna clase de colorantes ni ingredientes químicos ni orgánicos. Una vez que se consigue la masa se puede transformar en otros productos cosméticos como cremas hidratantes y similares.

¿Por qué es tan buena la manteca de karité?

La manteca de karité se puede manipular una vez cocido su fruto e incorporar en multitud de usos y formas como cremas, pastas, etcétera. Aunque se puede usar de forma natural también se puede combinar con otros productos. Sin embargo, por sí sola es un potente regenerador celular que puede ser aplicado en cualquier parte del cuerpo y aportar los siguientes beneficios a nuestro cuerpo:

  • Acción protectora contra la sequedad de la piel.
  • Efecto hidratante tanto en la piel como en el cabello.
  • Acción cicatrizante de las heridas. Es ideal para el tratamiento de dermis escamosas, para manos secas y agrietadas e incluso el tratamiento de úlceras y eccemas.
  • Nos protege contra la aparición de eritemas solares gracias a la capacidad de los ésteres de ácidos cinámicos que son capaces de absorber los rayos ultravioletas. De esta forma, evitamos que la piel se inflame por el sol y aparezcan las típicas manchas rojas típicas de las enfermedades solares.
  • Efecto preventivo contra el envejecimiento al actuar directamente sobre la producción de proteínas estructurales por células dérmicas especializadas que estimulan el metabolismo de las células y previenen la aparición de las temidas arrugas.

Además de todas estas propiedades, la manteca de karité está especialmente indicada para todo tipo de pieles ya que las hidrata por completo, incluso las más secas y delicadas. Lo bueno de este elemento es que no sólo vale para la estética y cuidado de nuestra piel, sino que su aplicación es perfecta en nuestra rutina diaria de belleza diaria al estimular la piel mediante la producción de colágeno. En definitiva, la manteca de karité es un producto indispensable que no debe faltar en nuestro neceser.

Manteca de karité, conoce todas sus ventajas y características

Aunque se puede encontrar de muchas formas lo común es en forma de cera que al entrar con el calor del cuerpo se convierte en aceite. Pero también se puede usar con cremas y es muy común las cremas hidratantes con este ingrediente.

A continuación, nombramos algunos de sus componentes internos:

La manteca de karité está principalmente formada por los siguientes ácidos:

  • Ácido oleico (60-70%).
  • Ácido esteárico (15-25%).
  • Ácido palmítico (2-6%).
  • Ácido linolénico (5-15%).
  • Finalmente incorpora una pequeña fracción insaponificable que le dota de un gran poder hidratante y emoliente.
  • Además, contiene antioxidantes como los tocoferoles (vitamina E) y catequinas y otros compuestos específicos como alcoholes y ésteres. Los alcoholes triterpénicos, reducen las inflamaciones, en cambio, el lupeol ayuda a combatir los efectos del envejecimiento de la piel al inhibir las enzimas que actúan las proteínas de la piel. Finalmente, los ésteres de ácidos cinámicos ayudan a proteger las pieles secas contra el efecto del sol al ser capaces de absorber radiación ultravioleta (UV), eso sí, una cantidad reducida. Gracias a los ésteres de ácidos cinámicos están indicadas para todo tipo de pieles, no sólo las secas.
  • La manteca de karité es muy rica en vitaminas A, D, E y F. Por si fuera poco, también está formada por el látex y otros componentes que protegen la piel al estimular la producción de proteínas estructurales por células dérmicas especializadas.

Un dato importante para detectar la presencia de este producto es que en el etiquetado debe aparecer el nombre de Butyrospermum parkii, que es su nombre botánico o científico. 

Por último, es aconsejable consultar a un médico antes de usar este producto ya que contiene látex de forma natural.  Aunque no es igual que el látex natural su composición se parece bastante y puede provocar alergias. Por lo tanto, es mejor consultar con un especialista para evitar cualquier reacción alérgica.

Esperamos que os haya gustado este artículo y que aprovechéis las excelentes propiedades de este súper producto natural leyendo y probando los artículos de nuestro blog. Durante las próximas semanas os hablaremos de otros similares como el aceite de oliva, el aloe vera o el argán.

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